El orfanato Cap 2 (Relato Lesbico)


Pronto el tiempo pasaría solo para volverlas mas inseparables, la vida era el lugar y el momento para ser felices

Jueves 30 de Diciembre de 1999
Era un día soleado que ambas disfrutaban en el jardín del orfanato siempre compartiendo risas, sueños, la familia perfecta que ya con 12 y 11 años no era mas que un sueño que al parecer no se cumpliría, pero mas que nada, esa complicidad exquisita que las obligaba a crear un mundo para las dos. En el jardín estaban ambas sentadas cuando llegaron frente a ellas David y Luciano, – Con quien irás a la fiesta de fin de año? – le pregunto nervioso David a Roma, Julieta frunció el ceño y miro a Roma pero entre medio de sus miradas Luciano coloco una flor amarilla recién cortada y pregunto: – Julieta, quieres ir conmigo al baile? – Roma golpeo el brazo a Julieta para que esta cambiar la expresión de desprecio y contesto por ambas – claro que si, iremos las dos – dijo ella bajo la mirada molesta de Julieta que se negaba hablar en presencia de ellos, – lo dices en serio? – pregunto David esbozando una sonrisa inmensa – entonces nos vemos mañana – dijo Luciano dejando la flor amarilla en manos de Julieta y corriendo al patio seguido por David que contento se le escucho gritar atrás de los matorrales que separaban el jardín de la cancha de futbol.

Al desaparecer, Roma miro a Julieta y esta esquivo su mirada sin saber como regañarla o enfadarse – a Luciano le gustas – dijo ella recogiendo la flor amarilla que Julieta había dejado caer al suelo, y a mi que? – respondió enfadada, Roma suspiro y se levanto para colocarse frente a su amiga – será divertido, además estaremos juntas – yo no quiero ir a ese baile, menos con Luciano – dijo mirando hacía el sauce llorón para esquivar a Roma, – a mi me hace mucha ilusión ir – se coloco en cuclillas y tomo sus manos – acompáñame, por favor, que te cuesta? -, Julieta solo pudo agachar la cabeza pensarlo por 4 segundos y asentir, Roma la abrazo con fuerza, pocas veces Julieta se negaba a una petición de Roma, por lo que esto solo era una prueba mas de lo débil que era frente a esa niña.

Viernes 31 de Diciembre de 1999 ~ Fiesta de Fin de año.
Hoy día no solo era fin de año sino que se le decía adiós al milenio, Roma nerviosa se terminaba de arreglar mientras Julieta la miraba sentada desde la cama que ambas compartían desde niñas, Roma se producía con exageración lo que molestaba tremendamente a Julieta que se había arreglado sin muchas ganas, – estas lista? – pregunto Roma después de estar 2 horas frente al espejo – hace dos días – dijo ella de mala gana, Roma estaba por regañarla por su actitud cuando tocan la puerta, eran cerca de las 8 pm cuando Roma abre y ve a estos dos chicos de traje formal que venían por ellas, se disculpo con ellos y volvió dentro por Julieta que se negó a levantarse en los primeros jalones hasta que Roma clavo su mirada de suplica en ella y le fue imposible seguir resistiéndose, suspiro antes de que Roma abriera la puerta y se dejo ver por Luciano al que se le enrojecieron las mejillas e iluminaron los ojos al verla, David por su parte beso en la mejilla a Roma la que encantada se tomó de su brazo, por su parte Luciano le ofreció su brazo a la niña equivocada, que se negó a sujetarlo y que camino con severidad hasta el gran salón.

Eran las 10 pm, todo el mundo bailaba, los profesores con los niños del lugar, las inspectoras de patio, los cocineros, los encargados de aseo y hasta los de mantención se cobijaban en aquel salón que constituía no solo una parte del orfanato, sino que también una parte de sus vidas, los niños pequeños se divertían escondiéndose bajo las mesas, mientras que los preadolescentes se comenzaban a explorar con precaución y nerviosismo, los adolescentes por otra parte con parejas y relaciones constituidas comenzaban con leves provocaciones para luego perderse en algún rincón oscuro del mismo salón, en eso estaban todos menos Julieta que se cobijaba en la parte del cóctel junto con Luciano que la miraba con encanto por su actitud tan despreocupada, David y Roma por mientras disfrutaban del baile y del leve coqueteo que experimentaban por primera vez ambos niños, luego de una mirada fugaz, Roma se abrazo a David para ver a Julieta a la que encontró desconforme por el presente que le tocaba vivir, se acerco tomada de la mano de David, lo que provoco un nudo en la garganta inmenso a Julieta – vengan a bailar con nosotros – dijo Roma alentando a su amiga – quieres ir? – Pregunto comprensivamente Luciano – ve tu si quieres – dijo ella sin despegar la mirada de las manos entrelazadas de David y Roma, la pareja volvió alejarse luego de que la mirada de Roma convenciera a Julieta para ir a la pista.

Fue culpa de la bola de disco que iluminaba el lugar intermitentemente, de la canción (Ricky Martin – Vuelve), del momento, de la edad lo que hizo que bajo la mirada atenta de Julieta que abrazaba a Luciano para ver mejor a Roma, que estos dos chicos se besaran adueñándose así del primer beso de la pequeña niña amada por su amiga, aunque Julieta aun no lo entendía. Se paralizo de inmediato, el nudo en la garganta se hacía presente, las lágrimas intentaron salir de golpe pero se detuvieron al ver a Roma, la que miraba con atención a Julieta, – estas bien? – pregunto preocupado Luciano, Julieta lo miro y mordió sus labios para aguantar la pena, – perdóname – le dijo para salir corriendo de inmediato en busca de un consuelo que no conseguiría sola, salió del orfanato y corrió al bosque, a su lugar, a su escondite al único lugar que le pertenecía por completo y ahí se quedo en medio de los árboles, se cobijo en un tronco y se echo a llorar cuando nadie la veía, habrán pasado 3 o 5 minutos cuando las ramas comienzan a moverse, de ellas salió la pequeña niña que había estropeado su arreglado cabello, vestido y también el corazón de su amiga, se acerco corriendo para abrazarla, – por que?, por que? – le pregunto una y otra vez Julieta a la niña que ya comenzaba a llorar sin ninguna explicación – perdóname – respondió ella y se puso de pie, quiso irse pero Julieta la detuvo con calma, con delicadeza, las lágrimas aun caían pero la desesperación en el pecho se había controlado al tenerla en frente, tomo su mano para atraerla hacía ella lo suficiente como para tomar su cintura – que haces? – le pregunto Roma colocando ambas manos en el pecho de la niña para detenerla, Julieta hizo caso omiso y se acerco a su boca lentamente, Roma se alejaba de ella y Julieta mas se aproximaba, el árbol detuvo a Roma, la que no logro cerrar los ojos hasta que sintió los suaves y pequeños labios de Julieta sobre su boca, ahí se quedaron inmóviles luego de que Roma abrazara con fuerza a Julieta que tomaba con mas decisión las caderas de su amiga, se besaron por largo rato, hasta que Julieta se alejo, Roma limpio sus ojos con una sonrisa en la boca, mientras que Julieta se quedaba sin palabras y con mucha vergüenza en su rostro, – volvamos a la fiesta? – pregunto Roma – pero tu vestido y tu… – Roma coloco su dedos sobre los labios de ella para callarla, luego tomo su mano y ambas volvieron al orfanato para hacer caso omiso a los niños que las esperaban impacientes, las dos pasaron de largo, estaban en la mitad de la pista, abrazadas cuando la canción que contenía y cobijaba este momento romántico y decisivo era Iris de Goo Goo Dolls.

Sábado 1 de Enero del 2000
Roma despertaba primero, enseguida arreglo el cabello de Julieta que la noche anterior se había dormido mirándola y aun conservaba esa posición, sonrió al mirar sus labios y recordar el momento vivido, acaricio con delicadeza su mejilla adueñándose por completo de aquellos pómulos que se enrojecieron al abrir los ojos y verla tan cerca – buenos días – susurro Roma a lo que Julieta solo sonrió, desde pequeñas se despertaban y levantaban 10 minutos antes para no ser descubiertas durmiendo en la misma cama, se levantaron al mirar el reloj y ambas se dirigieron a las duchas, sus cuerpos comenzaban a tomar forma y las curvas se empezaron a ser presentes en Julieta antes que en Roma, por lo que la segunda admiraba con mas devoción el cuerpo de la niña que se bañaba en la ducha continua a la de ella, Julieta por su parte no concebía mirarla por creer que la inocencia de su amada se escaparía en los ojos deseosos que ella poseía, por lo que siempre le daba la espalda, se terminaron de duchar y ambas escogieron una banca frente a la otra, Roma comenzaba con su ritual de crema, mientras que Julieta se secaba el pelo con lentitud para poder apreciar las piernas de Roma, enseguida se vio descubierta y se giro, por lo que Roma reacciono y sacando valentía de donde no tenía, se coloco atrás de ella y comenzó a secar su espalda y a borrar de esta las gotas que se dejaban caer hasta el suelo, Julieta se petrifico ante el tacto de la pequeña y se quedo estupefacta al sentir en su helada piel el calido beso de Roma que comenzó en su hombro derecho pero que la sensación lo hizo acabar en el último cabello y poro de su piel, se giro y por primera vez miro esos diminutos pechos, ahora era Roma la que se acercaba lentamente para besar su mejilla, su mentón, la comisura de sus labios y por último su boca, otra vez se rendían ante aquel beso correspondido que el momento, la valentía y el amor le regalaba a ambas, sintieron risas fuera del baño por lo que se separaron enseguida, Julieta era la que reía y Roma la que se sonrojaba por primera vez, terminaron de secarse y vestirse y pronto la campana les decía que era un nuevo día, además de un bienvenida cordial al desayuno, se sentaron juntas como siempre, como todos los días solo una cosa cambiaba, la forma en que ellas dos se miraban.

Miércoles 13 de Abril del 2005
Ya habían pasado 10 años desde que se vieron por primera vez, 5 de su primer beso y 1 de su gran mentira – no puedo creer que tenga que mentir – alego Julieta en el oído de Roma que tomaba desayuno sentada junto a su novio, David, por lo que solo la miro para que guardara silencio como ya lo había hecho por un año, interrumpió las miradas de odio y perdón la campana que las obligaba a ir a su clase de historia, Julieta negó insatisfecha por la situación y camino rápidamente pasando a llevar a una chica de un curso menor, – perdón – dijo Julieta ayudándola a levantarse mientras que Roma la miraba inspeccionando la situación, arqueo la ceja izquierda cuando se perdía por el pasillo que la llevaba a su salón y cuando Julieta intento seguirla la chica la detuvo, – se te cayó esto – dijo estirando su mano y Julieta recibiendo un papel que no le pertenecía, pero al perderse de inmediato la misteriosa chica, no logro hacérselo saber por lo que siguió su camino al salón donde le tocaba con la Señora Luisa, llegando al salón quiso sentarse lejos de Roma, pero esta dejando a David solo, se sentó junto a ella – la conoces? – pregunto – no – respondió secamente provocando el enfado de Roma y a causa de eso que le arrebatara el papel que traía en su mano – eso es mío – dijo intentando detenerla pero ya era muy tarde, por lo que lo leyó sin pudor alguno.

“Julieta:
Eres la chica mas hermosa dentro de este orfanato, a veces, cuando me siento sola, imagino que estas a mi lado, cuidando de mi, jamás me has visto por mas que me he cruzado en el pasillo, jamás has sabido que te miro, aunque desayuno, almuerzo y ceno, en la misma mesa frente a ti desde hace ya 2 años, jamás creerás que me maquillo solo para ti y he ajustado mi ropa para llamar tu atención, pero es verdad, lo he hecho, pero tu ni siquiera te has inmutado, siento molestarte con esta confesión, pero cada vez que te veo, siento unas ganas incontrolables de abrazarte como jamás nadie lo ha hecho con mucho cariño y amor, sinceramente te quiero.
Atte: Josefa.

Julieta se rasco la cabeza con la mano derecha, mientras que Roma la miraba disgustada – de donde la conoces? – pregunto guardando la compostura al escuchar a la profesora – bueno chicos, alguien recuerda que vimos el día Lunes? – Preguntó, mientras que Julieta trataba de explicarle a Roma que tanto ella como la carta dejaban claro que no se habían hablado jamás – ni siquiera se quien es Josefa-, – aun me sorprende que te sepas mi nombre Julieta -.

– haber chicas, que pasamos la clase anterior? -, Roma se acomodo en la silla y miro a la profesora – vimos la Triple Alianza, la Triple Entente, el Atentado de Sarajevo, la Guerra de trincheras, la Guerra submarina, el Tratado de Brest-Litovsk y el Tratado de Versalles – dijo para volver enseguida a la pelea con Julieta – Muy bien, pero si continúan, las separare, entendido? – dijo la profesora apuntándolas con la tiza – entendido – dijo Roma mientras que Julieta asentía, siempre fue la mas lista para todo, biología, química, física, historia, lenguaje, matemática, algebra, todo… siempre Roma era la nota mas alta, la sobresaliente y capaz, por otro lado Julieta solo pasaba con notas que le alcanzaban para subir al siguiente curso, pasaban la historia de la primera guerra mundial mientras ellas seguían con su discusión, – como sabe que te gustan las chicas? – Pregunto Roma – no tengo ni la menor idea, mejor cállate o te cambiarán de puesto -. – eso quisieras tu, verdad?, Julieta suspiro agotada por la conversación y se adueño del papel para guardarlo entremedio de su cuaderno, iban a seguir discutiendo cuando entra al salón una de las inspectoras, habla unos segundos con la profesora, esta suspira agotada y se da vuelta para dar instrucciones, – haber chicos, ha faltado una profesora por lo que tendremos que estar con el Aula C14-15, por lo que necesito que hagan espacio y compartan asientos con ellos -, Roma iba a seguir discutiendo, Julieta trato de ignorarla mirando el desfile de chicas y chicos que avergonzados entraban a un curso mayor, de pronto entre ellos, aparece la chica del comedor, enseguida Roma reacciona y golpea en el brazo a Julieta frente a al profesora, la que detiene toda la escena para regañar a la celosa niña, – Roma, te vas hacía atrás, ahora – dijo con voz firme luego de ver la mirada desafiante que la niña le contraponía, enseguida en el asiento vacío se sienta la misteriosa niña, lo que hace que Roma estrelle con fuerza su cuaderno contra la mesa, – necesita salir a tomar aire, señorita? – le pregunta la profesora, por lo que Roma se tranquiliza y se sienta bajo la mirada de perdón de Julieta que en ese momento y en esa situación no sabía que hacer.

Leíste mi nota? – le pregunto la niña que ahora en la conciencia de Julieta tenía nombre, Josefa, no pudo responderle por el nerviosismo de la nueva información por lo que solo asintió, la niña la miro con ternura, ambas mantuvieron la mirada el tiempo suficiente como para que Julieta se sintiera culpable y mirase a Roma la que sostenía la mano de David y causo una impotencia y en ella una valentía nueva que la obligaba a mantener la conversación, – fueron preciosas tus palabras, te lo agradezco -, – en eso discrepo contigo, lo único precioso de este salón, eres tu -, otra vez Josefa la obligaba a mantener la mirada, esta vez solo hasta que Julieta se vio en la obligación de tomar una bocanada de aire ya que el nerviosismo de la situación la había hecho aguantar la respiración, Josefa rió a gusto por la actitud de Julieta, – lean el libro, por favor – dijo la profesora ya que la risa de Josefa había hecho eco en el salón, pero aun mas en los oído de Roma, que hervía en su lugar por no tener el control de la situación, las chicas compartieron el libro, la profesora comenzó hablar acerca del testimonio antes leído cuando a Josefa se le cae el lápiz, cortésmente Julieta se inclina a recogerlo, pero Josefa también lo hace, por lo que debajo de la mesa sus miradas se encontraron, los 3 segundos restante sus manos se unieron para encontrar el grafito, y las ultimas milésimas para sonreírse hasta que la campana tocó e hizo que ambas volviesen a la realidad, volvieron a su postura inicial para que Julieta viese pasar a Roma y la siguiese no sin antes despedirse de Josefa que no la dejo de mirar hasta que Julieta se perdió atrás de la puerta, corrió atrás de Roma la que caminaba sin mirar atrás por mas que Julieta gritaba su nombre, ambas llegaron atrás de un árbol, – por que no vuelves con tu amiga? – pregunto Roma en un grito que alejo a Julieta lo suficiente como para que la primera se arrepintiera de su actitud, Julieta retrocedió e iba a marcharse cuando Roma se disculpa, – perdóname – se abraza a su cuello en un suspiro desahogador, – no soporto verte con otra – le dijo aun abrazada a ella, Julieta sonríe, pero se da cuenta de la injusticia, – y por que yo si tengo que disimular?, por que tu puedes estar con David? Y yo no puedo tener una amiga -, Roma se separo del abrazo con Julieta y mordió sus labios de la rabia que le causaba su respuesta, – una amiga Julieta?, se nota a leguas que esa chica quiere algo mas, – y si es así, que? -. – quieres estar con ella? – , Julieta se quedo en silencio al ver el rostro de Roma, la que estaba a punto de estallar en llanto, negó con la cabeza y suspiro, – te quiero a ti, desde siempre, solo te he querido a ti-, – tienes razón, por que tu tienes que aguantar que yo este con David si yo ni siquiera soy capaz de verte con una nueva amiga, ya no mas Julieta -, Roma se quiso marchar y el miedo de Julieta la hizo tomar su brazo y detenerla, – vas a dejar que este con Josefa?-, Roma arqueo la ceja y se cruzo de brazos, – jamás, voy a terminar con David, quiero estar contigo, – Julieta la abrazo con alivio y ambas se desahogaron en un beso que ya profundizaban desde los 15 años, Roma termino con la mentira y ambas con la pésima actuación de que no se amaban, David quiso explicaciones, pero Roma le falto el respeto dejándolo sin ninguna, por miedo a que no comprendiera la situación, esa noche la Luna tenía otro brillo, sus besos otro sabor, y la vida… Otro plan.

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